Domingo, Abril 05, 2020
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Guillermo Castellanos Enamorado y su herencia al Periodismo hondureño

“Hoy lo conmemoro en estas palabras: Era mi amigo, los viernes nos reuníamos en pollos “La Fogata” y nos mandábamos unas cervezas, nos poníamos a soñar un país más justo, más humano y menos bestial”.

Por: Félix Cesario*


Conocí a Guillermo Castellanos Enamorado, cuando ya era una referencia digna del periodismo en este país, con nombre de abismo. Sus reportajes periodísticos, su cobertura en el Congreso Nacional para Radio América, con su estilo incisivo, mordaz y reiterativo cuando el tema era de interés nacional.

Guillermo Castellanos se abrió caminos al andar. Nacido en Santa Bárbara en julio de 1926. Graduado de Maestro de Enseñanza Primaria. Se licenció en Periodismo y posteriormente ejerció la docencia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Este fue uno de nuestros puntos de encuentro.

Nuestra amistad se fortaleció, cuando logramos que fuera parte del cuerpo de docentes en la UNAH, en la Escuela de Periodismo. Llegó ya con una aureola que portaba la verdad de la personalidad de “don Guillermo” como le decían -con respeto- tanto sus colegas en la docencia y el estudiantado.

Recordarlo en este momento, donde existe su ausencia como amigo, excelente platicador y con un vasto conocimiento sobre arte y cultura, particularmente poesía, me remonta a las pláticas pendientes, al agradecimiento por creer en mi poesía, en los “Tiempos del Terror”, que publicó en su espacio “Los Heraldos” en Diario El Heraldo.

Personalmente, recuerdo al maestro y periodista Guillermo Castellanos como un hombre de mediana estatura, tez blanca, pelo lacio y una sonrisa perpetua en sus labios y mirada de niño curioso. Esto sumado a la serenidad en su hablar, acompañado con el ademán de sus manos y su sonrisa.

Siempre estaba dispuesto para cualquier consulta de políticos, amistades y principalmente de la juventud de hace 35 años, que intuían en Guillermo, el consejo justo y la respuesta concreta.

Hoy lo conmemoro en estas palabras, era mi amigo; los viernes nos reuníamos ahí, en pollos “La Fogata” y nos mandábamos unas cervezas, nos poníamos a soñar un país más justo, más humano y menos bestial.

Cuando los gobernantes de turno intentaban callar la verdad o directamente callar a don Guillermo, con su honradez a toda prueba, ante un ofrecimiento de un titular del Poder Legislativo para darle un vehículo, Castellanos Enamorado sentenció: “Gracias doctor, pero en la radio me pagan un salario para vivir honradamente”.

Esta es solo una de las anécdotas y lecciones de dignidad heredadas por Castellanos Enamorado y otras que son parte de la historia no escrita, pero alguien las escribirá algún día. Es un deber escribirlas.

Por último, dejé este apunte. Guillermo Castellanos Enamorado, dejó un “programa herencia”, refiriéndome al Minuto Cultural Sabatino que este noviembre cumplió tres décadas, que se transmite al final de la edición del Noticiero “El Minuto” de Radio América.

Este espacio fue posible gracias a su paisano y entonces dueño de la emisora, Miguel Andonie Fernández y del director de la misma en aquel momento, Rodrigo Wong Arévalo.

La única condición que puso Guillermo, fue que dicho espacio no contase con publicidad de ningún tipo; y así continua hasta el sol de estos días. Por esta trinchera cultural, participaron Roberto Budde, Orfa Mejía, Héctor Espinal, Mario Valentín Sánchez, Miguel Martínez, y Germán Reyes. Al final, Germán y Miguel se hicieron cargo de la herencia de Guillermo, una tarea titánica a oídos sordos de quienes desprecian el arte en nuestro país.

De las últimas ocasiones que nos encontramos, fue para la inauguración del Aula Multimedia, que lleva su nombre, en la Escuela de Periodismo. El camino siguió hasta que se anunció su muerte, el 13 de noviembre de 2003, a sus 77 años.

Guillermo, nos veremos en el lugar de siempre a la hora del tiempo. Espéreme llegaré; entretanto, salud.

*Poeta y Periodista. Fue Catedrático de la Escuela de Periodismo UNAH.