Miércoles, Febrero 19, 2020
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La última canción de Radio Gualcho

El autor del articulo junto a Omar rodriguez, en una concentración del Movimiento Popular

El corazón lo traicionó el 24 de noviembre de 2010 en horas de la tarde, y su voz se apagó en el espectro radiofónico, pero quedó en las conciencias de quienes aún siguen luchando por nuestro pueblo

Por: Sergio Rivera*


“Trabajamos con amor” era uno de las cortinas promocionales de Radio Gualcho, la emisora que transmitía en la banda de Amplitud Modulada en el 1510, por la mañana emitía música del recuerdo toda en español, no vaya a ser que el lenguaje del imperio contamine las ondas hertzianas que Omar había destinado para acompañar al pueblo en su lucha.

Temas musicales que a veces se interrumpían para transmitir en vivo una manifestación, algún congreso del SITRAUNAH (Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras) o del SITRAPANI (Sindicato de Trabajadores del Patronato Nacional de la Infancia), o un discurso del Comandante eterno Hugo Chávez; por la tarde retransmitía programas culturales y se enlazaba con Radio Nacional de Venezuela o con Radio Habana Cuba.

Los programas musicales se combinaban con la voz de Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Daniel Viglietti, Oscar Chávez y grupos como Inti Illimani, Quilapayún, Quinteto tiempo, Yolo Camba Ita, Exceso de Equipaje, José de Molina, Cutumay Camones, Luz y Fuerza, grupo musical del Sindicato de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), y tantos otros que hacían la transmisión de la radio en una trinchera de lucha contra el imperialismo.

Lo mejor venía por la noche, primero el programa “Lector”, Omar le leía libros a sus oyentes, pero no cualquier libro, desde el manifiesto comunista, hasta narrativa testimonial centroamericana como: Cárcel de horizontes, de Manuel Cálix Suazo, libro donde narra los acontecimientos de la toma de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés por un Comando del Ejército Popular de Liberación Cinchonero; La Montaña es más que una inmensa estepa verde de Omar Cabezas y nos transportó a aquella lucha revolucionaria por el derrocamiento de la dictadura somocista liderada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y una de sus últimas lecturas, creo que fue su favorita: Las mil y Una historia de Radio Venceremos de José Ignacio López Vigíl, donde nos narran testimonios de las peripecias y formas de transmisión de la clandestina Radio Venceremos en la guerra de liberación salvadoreña, historia con la que Omar se sentía protagonista.

“Para saber si me están escuchando, tímbrenme el teléfono, sino corto esta papada”, y el télefono sonaba  y sonaba, era el pueblo humilde y pobre, los sindicalistas que llegaban cansados a sus casas, las señoras que con su experiencia de vida sentían la necesidad de un cambio, muchachos inquietos que se apegaban a la música protesta de la radio, y uno que otro curioso, que escuchaban a un señor cascarrabias, que hablaba de cambios sociales, y que arengaba a una lucha revolucionaria desde su cabina de transmisión llena de Cascarones de televisores, y electrodomésticos que nunca se pudieron reparar.

Omar fundó allá por 1970 Radio Comercial, siempre con apoyo a las luchas por la reforma agraria de aquél entonces, ´pero la dictadura militar lo amenazó, por lo que tuvo que cerrar la emisora, hasta que en 1980 fundó Radio Capital, pero en medio de la Doctrina de la Seguridad Nacional, solamente se limitó a transmitir música protesta que era prohibida por el régimen, se vio obligado a cerrar transmisiones hasta a mediados de los 90 que reaparece al frente de Radio Gualcho, "La insobornable".

Su vida no fue la del empresario con éxito financiero, creo decidió vivir en la extrema pobreza con tal de mantenerse fiel a sus principios de poner su medio de comunicación al servicio del pueblo, a no venderle publicidad a los gobiernos ni a los partidos políticos, eso lo dejaba en libertad de criticarlos con firmeza, decidió apegarse a los movimientos sociales, cubría desde el (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS), las luchas sindicales, desde la FUTH (Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras) apoyando al Bloque Popular, desde el COPEMH las marchas contra el régimen de Maduro, desde el Parque Central las concentraciones del COPINH, o los paros cívicos de la otrora Coordinadora Nacional de Resistencia Popular CNRP, que dio fuerte batallas contra los Tratados de Libre Comercio(TLC) y las privatizaciones. Omar compiló un libro contra los TLC y el ALCA, se vendió gracias a la ayuda de Irma Soto (QDDG) en la librería Soto del Centro de la Capital.

Las contribuciones de las organizaciones populares apenas le alcanzaban para pagar la factura de electricidad menos para comer, pero no daba a conocer su pobreza, no cobraba por entrevistar, no pedía publicidad a las organizaciones, ni siquiera el combustible para mover unos antiguos vehículos que sólo él sabía cómo le hacían para moverse.

Vino el golpe de Estado el 28 de junio de 2009, y Radio Gualcho pasó en ser la vanguardia informativa de la Resistencia en la capital ante el cierre de otros medios de comunicación, fue así que se me asignó la tarea de parte del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado de fundar el programa “AVANCEMOS” Junto a Reconocidos luchadores sociales como Mariana Ríos, Pavel Núñez, Andrés Martínez, Francisco Matamoros, Oscar Padilla, Luis Alonso Morel entre otros y además creamos un programa de formación política los sábados de 6 a 8 pm al que Omar bautizó ESCUELA DE FORMACIÓN POLÍTICA FRANCISCO MORAZÁN, apostando a dar senderos de luz libertaria y claridad ideológica a la lucha de la Resistencia hondureña.

Por su parte Omar creó las “Micronoticias” rebosantes de esperanza por la liberación nacional, y hubo veces que sus transmisiones culminaban a las 3 de la mañana porque interactuaba con los oyentes que se desvelaban con él, en tertulias de auténtica formación política, y se veía obligado a apagar la radio porque tenía un transmisor que se calentaba más que una estufa, dada su antigüedad, por cierto ahí calentaba tortillas para comer con un pedazo de queso o lo que le ajustara.

Cerraba sus transmisiones con una Canción del Cubano Polo Montañéz: “La última canción”, una canción muy triste que habla del momento de la muerte y sus peticiones antes de morir. Esa canción la sonamos en el cementerio el día de su entierro y nos inundó de lágrimas a los asistentes.

Omar fue un héroe anónimo, un auténtico revolucionario de quien se pueden contar muchas anécdotas, de quien se puede atestiguar mucha dignidad y firmeza, murió peleando por nuestro pueblo, el corazón lo traicionó el 24 de noviembre de 2010 en horas de la tarde, y su voz se apagó en el espectro radiofónico, pero quedó en las conciencias de quienes aún siguen luchando por nuestro pueblo, su última canción suena aún en quienes con terquedad construyen futuro para nuestro pueblo.

*Dirigente magisterial y Catedrático universitario.

Omar Rodriguez, constructor de la radiodifusión alternativa Foto: Honduras Laboral