Miércoles, Febrero 19, 2020
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La hermana menor de mi vecina

''-Entonces- le decias a tu progenitor- ¿El hombre de hoy tiene aún mucho de tarántula?''                                       ‘‘Cuando las tarántulas atacan'' -Longino Becerra

Por: Michelle* 

La hermana menor de mis vecinas cree en la revolución. No es especialmente hermosa pero definitivamente es atractiva, atractiva como solo las mujeres con convicciones saben serlo. Sospecho que es delgada bajo toda la ropa que lleva encima, mentalmente cuento todas esas prendas que imagino, le otorgan seguridad. Pantalones de tela, zapatos limpios, un centro, camisa manga larga, chaqueta, el cabello en un moño desordenado, anteojos de un color chillante y una medallita de la virgen que le protege la garganta. Lleva una mochila tres veces más grande que ella, una botella con agua y a veces, en la mano un sueter de lana azul. No sé cuántos años tiene, pero creo que ya terminó la universidad, sospecho que es maestra (eso me lo confiesan sus ojeras cada mañana cuando me dice buenos días justo cuando va saliendo de su casa).  

La hermana menor de mis vecinas es muy educada, se sabe los nombres de todas las personas del barrio y ayuda a Fernando con sus tareas de inglés. Cuando ve a doña María le ayuda con las bolsas del mercado, y cuando me ve en la banquita cerca de la pulpería leyendo, sonríe muchísimo. Ella piensa que no lo noto... pero sé que no me saluda para no interrumpir. 

La hermana menor de mis vecinas, parece que no durmiera nunca, siempre anda llena de papeles, libros y me contó, que una vez se vino a pie del mercado, porque se quedó dormida en el bus.  

La hermana menor de mis vecinas, a lo mejor la conocíamos poquitos, pero le hará falta a muchos. En el periódico no dieron explicaciones, solo un disparo. Un disparo, una cosa tan chiquita, qué irónico. También dijeron que la tiraron en un montarral allá cerca del Chile, por eso les costó encontrarla...  su cuerpo se confundía con las flores. 

Este lunes 24 de junio del 2019, una vez más quedó en evidencia que Honduras es el País de las Maravillas y no por las razones correctas. La UNH (Universidad Nacional de Honduras) sí, así sin la ‘'A’’ que representa eso de ‘‘autonomía'', se encontró en una batalla campal entre la fuerza y la razón (esto de forma meramente metafórica), ¿El resultado? Estudiantes heridos de bala, la Policia Militar entrando ilegalmente a la Máxima Casa de Estudios, el rector condenando malas conductas por twitter y los del noticiero de las cuatro, comentando lo terrible que se pondría el tráfico por esta situación.  

En cualquiera de los casos usted, que está leyendo esto por convicción, casualidad, cosas del destino o porque quería algo qué hacer para matar el tiempo quiero pedirle algo muy sencillo: Este pequeño acto de comunicación es un recordatorio: usted miembro del pueblo hondureño tiene el deber, derecho, pero sobre todo la obligación de pensar, y ese pensar es un pequeño acto de revolución seguido del desengaño y el deseo de exterminar la mala propaganda, los medios de comunicación tarifados y lo que los demás, quieren que usted piense.  

Porque habrán muchas opiniones, desde creer que está bien que le disparen a estudiantes, docentes, personal administrativo y de servicio hasta que la única solución sea huir del país y salvarse cada quién como pueda. 


Pero ¿Recuerda usted a la hermana menor de mis vecinas? La hermana menor de mis vecinas fue víctima de la violencia que se vive diariamente, violencia que me gustaría, nuestra seguridad nacional combatiera tan fuerte como lo hizo con los estudiantes. La hermana menor de mis vecinas era una muchacha responsable y decente, tenía familia y amigos. La hermana menor de mis vecinas será tachada de revoltosa y habrá quienes digan que lo mejor era asesinarla. La hermana menor de mis vecinas fue parte de la pequeña porción de la población en Honduras a la que se le dio el privilegio de culminar con su educación, ella no eran un vándalo, creía en el país, amaba su cultura y luchaba diariamente con lo que se le pusiera en frente en un intento desesperado de hacer un pequeño granito de arena en medio de un mar embravecido.  


Compatriota, piénselo, no se deje llevar.  

La hermana menor de mis vecinas, también somos nosotros.   

*Estudiante de Literatura.