Viernes, Noviembre 22, 2019
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El amanecer de Morazán contra la oscuridad del tirano

Francisco Morazán baja cada noche de su caballo y su estatua ubicada en el Parque Central de Tegucigalpa, se une a un pueblo que no cesa, que no calla. Vence el cordón de soldados serviles y lacayos a la borrachera de poder de los herederos del conservadurismo, señalados con la estrella solitaria sangrienta en su frente.

Este décimo mes, se conmemora, para quienes se revelan a la mente canibalezca verde olivo, el despertar del Paladín Centroamericano. Su nacimiento, un tres de octubre de 1792. La tarea continúa, liberarlo del pensamiento chafarotil o de los que acumulan riqueza a costa del dolor, de la sangre derramada, de la tierra sin el hombre o la mujer que la trabaje porque es suya.

Morazán, fue el presidente de la República Federal Centroamericana que sacó su espada contra el clero y los enemigos de los procesos de cambio. Genio, soñador, libertador. Nos negamos a llamarlo soldado, rechazamos que su nombre siga siendo usado para nombrar una academia militar, hecha para matar, como las 34 voces asesinadas que reclamaban por el fraude electoral del 2017 que adjudicó a Juan Orlando Hernández, ocupante de Casa Presidencial.

Los conservadores de ayer, de hoy y siempre, no estaban dispuestos a permitir que un “revolucionario peligroso” pusiera en riesgo la hecatombe de sus imperios económicos y trazaron un plan, con la ayuda de la vieja Inglaterra y la naciente nación del pillaje y filibusteros, primero destruyeron la República Federal de Centroamérica.

Desde su sitial de honor en la historia, sigue hablando por medio del Manifiesto de David contra “los enemigos de la independencia y la libertad”. Contra quienes han entregado los bienes comunes de la naturaleza a los sedientos del agua, el bosque y el territorio, y se empecinan en matar a las personas que se arman con su propia vida para su defensa. Estos seres, que consumen hasta el hartazgo este país, son los que temen que Morazán sea mencionado, elevado a la categoría de héroe y no como una imagen en un billete nacional.

Sigue intacto el llamado para liberar al héroe de la cárcel de los que se hacen pasar por liberales (o libertinos de la política), de los falsos profetas que, se aprovecharon de su nombre para nombrar una semana de feriado. Para quien asalta el poder de la nación es solo eso, un feriado de tres días en este mes.

Nuestro Álvaro Contreras llamó a no olvidar: “Sumprimid el nombre de Morazán y habreís aniquilado el alma de Centro América. Nuestra poeta, Clementina Suarez, lo inmortaliza en su Canto a encontrada patria y su héroe: “… es la esperanza asomándose siempre, es el nombre que no se olvida, es el conmovido destino, es la arquitectura del hombre, es la Patria”.

Morazán se marchó con la promesa de volver. Por bien de la educación y la libertad. Ha regresado en la rebeldía de la juventud ante el asombro de los conservadores. Morazán cabalga, y por eso el pueblo en las calles, en las plazas públicas, en escuelas y colegios, en la lectura de su pensamiento lo acompaña.

Buenos tiempos, maestro Francisco Morazán, un pueblo con sed de justicia a tu lado cabalga en la medianoche, confiado en que vigilas, mientras llegue el amanecer.