Viernes, Mayo 29, 2020
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La Tierra conmemora su Día con eminente agonía

Vista panorámica desde Los Planes, Cedros, F.M./ Cortesía p. Moisés Sánchez

Hace 50 años, 20 millones de estadounidenses se tomaron las calles como protesta contra la contaminación ambiental. Hoy más de 4 mil millones de humanos, equivalente a la mitad de la población mundial está confinada, para evitar contagiarse del Covid-19.

Por redACCIOHN

Tegucigalpa

22 de abril de 2020

El panorama en el planeta es desolador, la gente encerrada en sus casas, calles vacías, el bosque es consumido por la tala e incendios, no existe un debido tratamiento de desechos sólidos, la contaminación atmosférica y del agua es provocada por las grandes empresas agroindustriales, manufactureras y extractivistas.

A diferencia de 1970, en el 50 aniversario de la conmemoración del Día Mundial de la Tierra, este 2020, no hay protestas públicas, la humanidad está en cuarentena iniciada en China el 23 de enero y se extiende progresivamente en todo el globo terráqueo provocando incertidumbre, porque la pandemia del Covid-19 ya contagió a 2.6 millones de personas, de las que 183 mil perdieron la vida, según el mapa de datos de la Universidad John Hopkins.

En la capital hondureña una densa capa de humo impide la visión atmosférica a escasos kilómetros de distancia, los incendios en montañas aledañas no han cesado, mientras el Covid-19 avanza en 11 de los 18 departamentos, con 519 casos positivos y 47 decesos, ubicando al país en la posición 99 de los 185 países infectados.

Los virus no son algo nuevo, el Covid-19 se vuelve complejo porque aún no existe un tratamiento médico que lo contenga, más que tomar medidas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como ser el lavado constante de manos con agua y jabón, uso de mascarillas y distanciamiento social.

El Coronavirus está ligado al cambio climático. A nivel general, el confinamiento humano permite un respiro para el planeta, ha bajado el nivel de contaminación atmosférica y sónica, mientras que algunos animales salvajes y silvestres han sido vistos en espacios urbanos.

En su respuesta a los impactos socioeconómicos de COVID-19, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, señaló que “si hubiéramos avanzado más en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, podríamos enfrentar mejor este desafío”.

Sin embargo, no solo es el Coronavirus que generas crisis en la vida humana, desde 1950 hasta el día de hoy se han fabricado aproximadamente 8,300 millones de toneladas de plástico desechable, que refuerzan la insostenible cultura de usar y tirar, de acuerdo con datos de Greenpeace, sin el reciclaje debido, son echados en ríos y mares afectando a los peces.

Otra parte de desechos son incinerados, aportando a la contaminación del aire que causa cada año la muerte entre siete y ocho millones de personas de forma prematura, afectando al 90% de la población mundial y cobrando la vida de 600,000 niños, de acuerdo con datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

También existen datos alarmantes que aportó la International Union for Conservation of Nature (IUCN), indicando que a nivel mundial se han extinguido 79 especies de mamíferos, 23 de reptiles, 36 de anfibios y 134 de aves. Haciendo especial hincapié que 1,143 mamíferos viven bajo amenaza, de un total de 5,506.

Las causas están ligadas a las olas de calor y las tormentas presenciadas en todo el mundo. Además, la muerte del 75% de los arrecifes de coral afectará gravemente la producción de alimentos.

Este Día Mundial de la Tierra recuerda la crisis ambiental de 1979, y pese al confinamiento humano y distanciamiento social, la Casa Común, como llama el Papa Francisco al planeta, es la única casa para albergar a 7,700 millones de personas, en su mayoría enfermos y necesitados de un mundo más humano que piense en la los bienes comunes de la naturaleza como un bien propio.