Viernes, Noviembre 22, 2019
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Mientras la familia del dictador Juan Orlando Hernández, manifiesta su tristeza, el pueblo salió nuevamente a las calles, este fin de semana, a exigir su renuncia, y las fuerzas armadas impusieron su presencia con gases, golpes y balas.

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Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor


Discurso pronunciado por el Presidente, Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973 y transmitido por Radio Magallanes, horas antes de ser derrocado y asesinado por la dictadura del General Augusto Pinochet.

Sumergida en la corrupción, pobreza y desigualdad, producto de un golpe de Estado y gobernantes despóticos, la Patria duele.

La causa de que su hijo Róger fuera desaparecido por las fuerzas represivas del Estado es clara “solo por pensar distinto, por reclamar cosas que los jóvenes reclaman verdad, pero bueno…”, dijo acompañado de un suspiro

Con una lectura de poesía testimonial en una radio internacional, el poeta y periodista Félix Cesario, recordó aquellos Tiempos de Terror, siendo uno de los sobrevivientes para seguir luchando con su pensamiento, letras y palabras.

Y en el modo de amarlo, se echaba de ver cuánto lo amaba él también.


Por: redACCIÓHN
Tegucigalpa
05 de julio del 2019


Hace 91 años nació el Mártir de la Evangelización rural en El Salvador. Hablar de él tras su asesinato el 12 de marzo de 1977, era de manera anónima, ante la represalia contra quienes abanderan la lucha de los más desposeídos.

El Siervo de Dios, Rutilio Grande, fue un sacerdote jesuita, amigo cercado del ahora Santo Óscar Arnulfo Romero, y quien con su opción preferencial por los pobres, arrastró al Obispo de San Salvador a volver su mirada al pueblo.

Con muchos temores sobre su vocación, el Padre Tilo, nunca se apartó de los más desposeídos. Tuvo las oportunidades de estudiar en diferentes países, conocer sus realidades y regresar a El Salvador, para ser "la voz profética, que a base de una íntegra vida personal, adquiere la autoridad moral, para hablar y actuar con libertad evangélica", detalló César Jerez, s.j.

La Sala Memorial de Mártires del Centro Monseñor Romero (UCA), expone las prendas que vestía el p. Tilo, el día de su asesinato (foto), cuando se dirigía a oficiar Misa, en su natal Paismales, Aguilares, comunidad campesina víctima de la opresión militar que imperaba en el "pulgarcito de Centroamérica".

"Era medianoche cuando llegó Monseñor Romero a verlo muerto. Se acercó a la mesita donde lo pusimos, envuelto en su sábana Blanca, y allí quedó mirándolo y en el modo de mirarlo se echaba de ver cuánto lo amaba él también... nos pareció que ahí mismo la palabra del padre Rutilio se traspasara a Monseñor" detalla Ernestina Rivera, en el libro Piezas para un retrato, de la escritora María López Vigil.

Fue hijo de un importante político y comerciante en la región, su madre falleció cuando él tenía 4 años, por lo que creció bajo el cuidado de su abuela. Y desde joven sintió el llamado al sacerdocio.

Siendo formador en el seminario, impartía -entre varias- la clase de Constitución de la República, concientizando a los futuros sacerdotes sobre los derechos fundamentales y sagrados de los salvadoreños, según la Constitución, cuyo contenido llamaba "letra muerta" denunciando violaciones a estos derechos.

Más que ser profesor y guía, fue amigo y compañero en el Seminario; forma de vida que llevaría en su labor parroquial, lugar que hasta el día de hoy sigue honrando su memoria, en la triple tumba junto a sus acompañantes Manuel Solórzano y Nelson Lemus, asesinados en la misma emboscada.

Físicamente débil, inseguro y lejos de su patria, continuó la formación espiritual y social que le permitiría anteponer a sus miedos, la problemática del campesinado salvadoreño, cuya sangre era derramada a diario. Oraba para no ser él mismo, su propio centro.

La Eucaristía era uno de sus temas de centrales. Y con el paso del tiempo, intentó hacer algo más por la comunidad de El Paisnal. Y para 1970 aparece formulada una de sus constantes del pensamiento y acción pastoral: la fuerza revoluciona de la Eucaristía, expresa Rodolfo Cardenal, s.j. en la obra biográfica Rutilo Grande, cuya primera edición fue en anonimato, a un año del martirio.

Tilo fue el organizador de la ceremonia de consagración episcopal de Monseñor Romero. Tiempo después, el obispo través de cartas, le hizo saber al padre Rutilio, que "usted se impuso junto a los buenos amigos seglares para lograr aquella inolvidable liturgia en la que Ud. fue el alma".

En el 2015, el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, anunció que se abriría una investigación sobre la vida del padre Grande para formar una causa de beatificación, al ser aceptada, se le llama "Siervo de Dios", a quien para 1970 asumió retos de denunciar pecados desde la iglesia, enfrentándose a Obispos afines a la oligarquía, y abogando por el pueblo.

Su preocupación era por la iglesia universal, el actuar sacerdotal en el mundo moderno y su relación con los laicos y laicas, finalmente eran quienes formaban las comunidades y enfrentaban la realidad.

Era un hombre visionario, convencido que la crisis social no se solucionaría con decretos, sino consultando al pueblo, por lo que la iglesia debía abrir esa brecha de lanzarse a vivir el drama de la fe, como historia de liberación.

Después de un sermón dado frente al gobierno en pleno, el presidente se le acercó para felicitarlo y pedirle copia del mismo. Poco después, el jesuita lo visitó y dejó el escrito en limpio. El mandatario le dio un ejemplar con su firma de la Constitución de la República, la cual el sacerdote mostraba cuando hablaba de violaciones constitucionales reiterando que era "letra muerta".

Su vida consagrada lo llevó a vivir en una zona donde el 70 por ciento de la población era marginada en su totalidad, pero que se fue concienciando y organizando, mientras el resto del clero se centraba en las grandes ciudades y al servicio de las minorías.

El mártir salvadoreño, lamentaba que médicos, abogados, militares, sacerdotes y soldados salidos del pueblo no quisieran regresar a él. Y él mismo estaba llamado a convertirse día tras día al pueblo.

Mientras tanto, el asesinato del Padre Rutilio Grande García, sigue en la misma impunidad que denunciaba hace más de 42 años, y hoy su pueblo lo conmemora.

¡Estamos de fiesta! Éste día celebramos el natalicio número 91 de nuestro #PadreRutilioGrande, detalla el sitio oficial en Facebook P. Rutilio Grande s.j.

La violación a la máxima casa de estudio fue condenada a nivel internacional. Las balas militares escribieron con sangre la manifestación estudiantil.

Hasta el Congreso Nacional, la población llevó el grito en exigencia de renuncia al ilegal presidente Juan Orlando Hernández, en UNAH-VS la bota militar se impuso este martes 06 de agosto.

Sobre su caminante corazón, denunció las injusticias de El Salvador, y a 44 años de su asesinato, un hogar continúa extrañando su presencia, un lugar donde el pueblo y quienes lo aprendieron a querer por medio de su poesía, le rindan homenaje al histórico poeta revolucionario, Roque Dalton.

Inicialmente, el golpe fue rechazado por la mayoría de la "comunidad internacional" pero se inició rápidamente un entendimiento con el nuevo régimen. Al poco tiempo se firmaban de nuevo acuerdos y siguieron pagando fondos para el desarrollo.