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Hace 137 años nació una feminista en Honduras

Se podría decir que fue una mujer adelantada a su tiempo, pero fue la feminista que marcó el andar para vivir ahora

Por: redACCIÓHN
Tegucigalpa
02 de julio, 2019


En un poblado a 55 kilómetros de Tegucigalpa, nació una niña que llegaría a marcar camino de lucha y resistencia entre la igualdad de género, rompiendo roles sociales, sin tener que demostrarle a nadie sus capacidades, sino siendo ella: Visitación Padilla Irías.

Talanga es su cuna, la Aldea Ojo de Agua guarda su ombligo. En el hogar de don Hilario Padilla y doña Lupárea Irías se empezaria a escribir la historia sobre lienzos feministas, aquel 02 de julio de 1882. Y poco después, se trasladaron a el Hato de Azacualpa, municipio de Guaimaca.

La formación de la pequeña "Choncita" como la llamaban de cariño, era prioridad para su madre y padre, quienes veían sus aptitudes, curiosidad y agilidad. Aprendió a leer, escribir, contar hasta cien y tejer "el cañamazo" con la profesora Ana Reyes, familiar del padre José Trinidad Reyes (fundador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, 1847).

El fenómeno de migración humana para buscar mejores condiciones de vida, trajo a la familia a Tegucigalpa. Para ese entonces, a los 8 años, en 1890, por sus conocimientos, los maestros la transfirieron de primero a segundo grado. Sus exámenes eran magistrales, dejando perplejos y admirados a los docentes, manifiesta el texto "Visitación Padilla", Escritos, de José González y Alexis Machuca (2008).

Para 1882, cuando Policarpo Bonilla, lideró la insurrección, cerraron las escuelas, por lo que don Hilario le pagaba a la adolescente clases a domicilio, hasta 1883 que el entonces presidente general Domingo Vásquez, reabrió la Escuela Normal de Señoritas.

Su vocación en la enseñanza la mostró aún siendo alumna, y a los 15 años obtuvo su certificado provisional de maestra, en 1897. Pasados 10 años, era además se secretaria, colaborando en la organización del plan de estudios del Kindergarden Nacional, en el gobierno de Miguel R. Dávila.

Hace 11 décadas, en 1909 solicitó de manera oficial su título, el cual obtuvo tras un examen que duró cuatro horas, por unanimidad lo aprobó la terna compuesta por. Esteban Guardiola, Pedro Nufio y Luís Landa. Acompañada de sus alumnas fue a compartir este nuevo triunfo a su mamá, según el escrito de González y Machuca, don Hilario había fallecido en 1900.

En 1912 inició labores en la Escuela Normal de Señoritas, con la recomendación del Ministro de Instrucción Pública, Mariano Vásquez. En la Escuela Normal de Varones impartió clases de Geografía e Historia de Honduras y Castellano.

Visitación, bajo el seudónimo de "Isabel" empezó a publicar sus primeros artículos, "Supremo Amor" apareció en el periódico dirigido por Froylán Turcios "El Nuevo Tiempo", el 11 de junio de 1911.

Isabel siguió publicando sus escritos literarios y pedagógicos "El Nuevo Tiempo". Para 1914 dejó de firmar con ese nombre.

La maestra "Choncita", en 1913 colaboró en la revista "El Mentor Hondureño", dirigida por don Cecilio Colindres Zepeda; aquí publicaba escritos pedagógicos y moralistas.

Heliodoro Valle y Froylán Turcios, fundaron la agrupación literaria "El Ateneo Hondureño", Choncita junto a Carlota Mebreño, Mercedes Lainez y Lucila Gamero de Medina, eran las únicas mujeres que colaboran en este espacio donde apareceian como Miembros de Número, honor que delineada el camino y recuperación de espacios igualitario.

Su lírica la llevó a las revistas "Germinal", "Nuevos Horizontes" y el periódico "El Cronista, en 1916. En 1925 integró como socia la Asociación de la Prensa Hondureña. Publicó el "Ateneo de Honduras" 1926.

Ante la invasión extranjera, en 1924 se alza la voz de protesta, donde Froylán Turcios fundó El Boletín de la Defensa Nacional, y Choncita publicó 15 artículos históricos desde el 23 de marzo al 24 de abril.

Compartimos un párrafo de su primer artículo, "Se conoce que la mujer hondureña reconoce lo que es la patria y si estamos algunas indiferentes es por que no hemos recibido la educación cívica que la mujer necesita... las mujeres tenemos derecho a indignarnos".

A finales del siglo XX, en plena represión contra los librepensadores y pensadoras, un grupo de mujeres nuevamente indigandas por la inferencia imperialista, fundaron el Movimiento de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla".

Desde entonces su nombre permanece en la lucha por la defensa de los derechos de las mujeres, Choncita ahora es llamada "Las Chonas", peyorativo aplicado a quienes siguen su legado.

La también profesora, Merly Eguigure, y actual coordinadora nacional de Las Chonas, afirmó que "La maestra Visitación Padilla, dejó un enorme legado para nuestro país Honduras, una de sus luchas importantísimas fue la defensa de la soberanía patria, cuando demandó la salida de los marines de Estados Unidos, en 1924, que ocuparon la ciudad de Tegucigalpa, para exigir que hubiera estabilidad política.

Ella, junto a otros patriotas como Froylán Turcios y Alfonso Guillén Zelaya, demandó la salida inmediata de los estadounidenses, y que los y las hondureñas podíamos decidir nuestro propio destino, agregó la feminista.

La vida y obra de Visitación Padilla, a 137 años de su nacimiento, es vigente. Para el caso, a mediados de junio llegó a Honduras un contingente de marines estadounidenses, la militarización del país es parte del régimen que lo dirige, ya desigualdad social aumenta con la falta de voluntad política.

Por lo que, la defensa del territorio es parte del legado que debemos seguir impulsando todos y todas, detalló Eguigure.

Así mismo, está la lucha por dignificar la vida de las mujeres, como lo hacía ella en su época y es un tema actual.

Ese camino de un feminismo en defensa de la patria, la ha llevado a ser la única mujer en el Altar Cívico como Heroína Nacional, según el Legislativo número 99-2008.

Pese a que la causa fue derrame cerebral, hasta el último suspiro estuvo consciente, pensante pronunciando palabras de gratitud, con su dulce voz, sosegada a la voluntad suprema, vivió rodeada de cariño, y consagrada con lo mejor al amor por la niñez, juventud y la patria, así lo escribió Mercedes Laínez Blanco, amiga y discípula suya.

La ancestra Visitación Padilla, se inmortalizó el 12 febrero 1960, en Tegucigalpa. Pero sus andanzas han ido por el camino atravesado tres siglos alcanzando a las nuevas juventudes que hoy con orgullo y dignidad dicen "soy Chona" en la reivindicación de los derechos de las mujeres, lucha antiimperialista y anti clasista.