Viernes, Noviembre 22, 2019
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Madre e hijo acompañan su andar por la Patria

Uno a la par de otro. Ella avanza con agilidad, él apoyado en un palo de madera, a causa de un accidente. Ella tiene 73 años, él 54.

Por: redACCIOHN

Tegucigalpa

23 de junio 2019


Doña Silvana no se ha separado de su hijo Manuel Fúnez. Después de andarlo nueve meses en su vientre, siguen unidos por el cordón de la lucha, la defensa de la patria y el amor a la vida.

En el caminar de estos últimos 10 años, avanzan paso a paso, a veces ella se adelanta, luego en un descanso él la alcanza.

Están en las calles, forjados en la lucha. Ambos recuerdan que, en el 2009, Alauca les marcó la vida, pero también los militares les arrebataron a Pedro Magdiel, el compañero y hermano, el mártir que con saña fue asesinado en una zona con toque de queda y control militar.

"Me fui a pie hasta Nicaragua”, relató doña Silvana. Sus 73 años afianzan su memoria. Iba a encontrar al presidente, José Manuel Zelaya, derrocado de la Presidencia el 28 de junio hace una década.

De Alauca, con mucha gente más, caminó hasta Nicaragua, por lugares inhabilitados, "pero gracias a Dios llegamos, iban periodistas venezolanos todos llegamos", afirmó.

El pueblo quería que volviera "Mel" Zelaya -continuó con su relato, sin detener el paso-, pues a su consideración era un buen presidente.

En esta ocasión, caminaba junto a miles defensores de la salud y educación. Ya no en caminos montañosos, sino el caliente asfalto de las calles capitalinas, justo el bulevar "Fuerzas Armadas".

Tras la instalación del diálogo ciudadano convocado por la Plataforma de lucha por la Salud y Educación, el pueblo y en su mayoría docentes, volvieron a las calles, y entre la multitud doña Silvana y el profesor Manuel.

Ella camina porque tiene dos hijos estudiando aún, y quiere para ellos lo mejor, así como para la población que ande en la calle sin miedo a la inseguridad.

Solo los gases lanzados por la policía y militares en las manifestaciones la han alejado algunos días de las movilizaciones, agregó, pero de lo contrario, Dios le da fuerza para seguir adelante.

Conversamos con el profesor Manuel, quien atiende a jóvenes en una academia de fútbol, en el Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP), quien aseguró que nunca se cansa de caminar.

Manuel, al igual que su mamá, aporta a la sociedad con su caminar, por qué cree que esta lucha es justa.

"Es una lucha por el pueblo, hay que apoyar a los médicos y maestros, porque el gobierno les quiere quitar sus derechos".

"Venimos con nuestro propio esfuerzo, nadie nos paga por estar aquí, y todos los que estamos en liga menores apoyamos esta lucha", añadió el maestro, quien vive diariamente con la incertidumbre que pasa en el INFOP, la universidad del pueblo.

Finalizó diciendo que "así como me ve, me siento como de 15 años, con fuerza para seguir luchando".

Y así madre e hijo, volvieron a juntar sus andanzas, tras una Bandera Nacional, siendo parte de una nueva lucha, en búsqueda de la reconstrucción de la patria.

Doña Silvana y su hijo Manuel